El principio del blog

Me costó recordar. La respuesta a la pregunta de E. se me hacía lejana. ¿Por qué escribo en un blog? Pues todo debe haber empezado como casi la mayoría de las cosas en mi vida: por la tv. Aunque haciendo memoria, unido a eso identifico un hecho que podría ser el verdadero inicio: mi primera clase de computación en la escuela.

Creo que fue a principios de los 90’s, y la hacía un profesor pelirrojo que llegó atrasado a una sala con dos o tres computadores (vivía en un campamento de Codelco, entiéndase los saludables recursos en esa época). Íbamos sin uniforme así que me imagino que era un taller voluntario. En medio del desierto, la verdad, esas actividades para mí eran EL verdadero oasis. En esa ocasión, recuerdo que alcanzó a enseñarnos cómo encender el computador (después las clases se suspendieron por falta de tiempo del profesor que –entre decenas de profesores normalistas de edad avanzada– debe haber sido el único que sabía cómo prender esos aparatos). No pasaba gran cosa hasta que –si mi memoria no falla– terminamos viendo una pantalla azul eléctrico con letras blancas. Y ESO FUE SUFICIENTE. Fue la experiencia más cercana a escribir mis memorias como lo hacía en cada capítulo Doggie Howser M.D en su diario de vida digital. Yo que escribía y escribía en mi cuaderno chico, de líneas, Auca de tapa azul, aquello era una especie de iluminación digital desde los cielos.

Cuando llegué a mi casa fui derecho al Atari 130XE, pero entre que no sabía más que hacerlo cargar juegos y que la pantalla ¡era la tv blanco y negro que estaba guardada como reliquia!, poco servía para mis propósitos. Así las cosas, nunca más volví a estar tan cercana a un computador hasta que ya entrados los noventas –y ya removida la serie del doctorcito– mi padre se compró uno, pero la verdad que escribir en un documento no tenía la misma gracia. No había una cámara que leyera la pantalla y mis escritos solo quedaban acumulados en una olvidada carpeta. La frustración llegó hasta el 2004, cuando al fin descubrí el botón Publish y mi primer blog público fue creado. Quizás, si la pantalla para escribir en él fuera azul, podría al fin ponerle término a mi historia del principio del blog. Por ahora, la verdad, el asunto está inconcluso. Aún cuando ya a estas alturas encuentre absurda la historia de un preadolescente que logra ser médico.

:::

Foto CC de Nikō.

2 comentarios

  1. y uno con el atari 800

  2. yo siempre quise tener ese, era como negro y cul.

Escribe un comentario